Los Cuentos Parapsicológicos II

Tras unos cuantos días de gestas telefónicas, vuelvo a tener conexión (y teléfono).
Siguiendo con el post sobre la página web del CEPE, Los cuentos parapsicológicos.


Paraóptica


Como su nombre indica, es una materia que se sitúa más allá de la óptica, y de la realidad.

Como de costumbre por aquí, casi todo el texto está lleno de anecdóticos testimonios, con el agravante de darse años atrás, no en una fecha relativamente cercana. Pero entre tanta paja, hay que aprender a sacar el grano.

Observamos las absurdas conclusiones a las que siempre llegan casi ya con desdén, como que nos esperamos algo así. Generalmente, como es el caso, se parte de conclusiones veraces, llevadas a cabo mediante estudios serios de gente capacitada, para darle, supongo, un mínimo atisbo de veracidad a lo que comentan.

“Recientes investigaciones realizadas por el Dr. Herschel Leibowitz, profesor de
psicología en la universidad de Pennsylvania, le hicieron llegar a esta
conclusión: lo seres humanos poseen dos clases de visión. Una permite verlo todo
por medio de los ojos, de acuerdo con el espectro luminoso visual. Pero existen
también una visión ambiental, más acentuada entre los ciegos, que les dice de
manera inconsciente dónde se encuentran en relación con los objetos que les
rodean. De esta manera pueden evitar los obstáculos en su camino. Pero existe
una tercera visión, terminaba diciendo el Dr. Leibowitz, en la que parece
intervenir simplemente la piel de los individuos.”


El doctor Herschel Leibowitz apenas aparece en Internet. Tan sólo existe en español un enlace hacia él… el de la página del CEPE. En inglés encontramos mayor cantidad de información, entre ella su biografía. Muy considerado doctor, cuyo campo de estudio era (porque ha fallecido) la percepción visual.

Centrándonos más en la tercera visión descrita, donde únicamente interviene la piel de los individuos, podemos encontrar una determinada similitud a la “visión” que posee determinadas especies, como, por ejemplo, los gusanos. Esta “visión” (que se aleja bastante de nuestra percepción real de visión), consiste en una determinada zona fotosensitiva en algún lugar de la piel del gusano, que reacciona a la presencia de la luz, permitiendo al gusano saber si es de día o de noche. Es decir, no es como nuestra visión tradicional, sino un tipo de visión muy primitiva que pudo dar lugar a la visión actual, y que no puede formar objetos en la retina como nuestros ojos por que carece de retina. Quizás era a esto a lo que se refería el doctor Leibowitz, casi seguro, y no a las masturbaciones paraópticas (si es que en algún momento Liebowitz ha dicho algo de esto).

Para explicar la óptica de una manera amena, qué mejor que acudir a un anecdótico razonamiento sobre la capacidad visual del hombre invisible:

“¿PUEDE VER EL HOMBRE INVISIBLE?
Si Wells se hubiera hecho esta pregunta antes de comenzar su novela, la extraordinaria historia de "El hombre invisible" no hubiera sido escrita. El poder ilusorio del hombre invisible queda anulado totalmente al llegar a este punto. ;El hombre invisible tiene que ser ciego! ¿Por qué era invisible el héroe de la novela? Porque todas las partes de su cuerpo - y entre ellas los ojos - se hicieron transparentes y adquirieron un índice de refracción igual al del aire. Pero recordemos en qué consiste el papel de los ojos. El cristalino, el humor acuoso y otras
partes transparentes del ojo refractan los rayos de luz de tal forma que
sobre la retina se obtiene la imagen de los objetos que se hallan fuera. Pero si la refrangibilidad del ojo y la del aire fueran iguales desaparecería el origen de la refracción, porque cuando la luz pasase de un medio a otro de igual refrangibilidad los rayos no cambiarían de dirección y, por lo tanto, no podrían converger en un punto. Los rayos de luz deben pasar a través de los ojos del hombre invisible sin encontrar ningún obstáculo, sin refractarse ni detenerse en ellos, debido a la falta de
pigmentos y, por consiguiente, no pueden producir en su conciencia ninguna imagen. Quedamos, pues, en que el hombre invisible no puede ver nada.. Esto hace que todas sus ventajas sean inútiles para él. El terrible aspirante al poder andaría a tientas, pidiendo limosna, que nadie le podría dar, puesto que no verían al pedigüeño. En vez del más poderoso de los mortales nos encontramos con un pobre inválido condenado a una existencia miserable. Por lo tanto, en la búsqueda del "gorro maravilloso" es inútil seguir el camino señalado por Wells. Por esta vía ni el éxito más completo de nuestras investigaciones nos puede conducir al objetivo.”


Me parece que con esto queda suficientemente explicado el tema en cuestión.

También hacen llegar a nuestras retinas las conclusiones de diversas pruebas realizadas por psiquiatras, en las que el doctor en cuestión vendaba los ojos del paciente y le instaba a, con esa traba para su visión, determinar qué le estaban enseñando (leer texto, distinguir colores…).

Desgraciadamente no tenemos en nuestro poder archivos sobre esos determinados experimentos, sobre cómo se llevaron a cabo exactamente, en qué condiciones y, dato importante también, la repetibilidad dada sobre el fenómeno y su investigación por diversos profesionales. Sin embargo, “el asombroso Randi” si ha demostrado, y está grabado para la posteridad, la falsedad de estos supuestos. Una niña que se suponía tenía esta maravillosa e inexistente facultad óptica se presentó a evaluación por “el asombroso Randi”, con el fin de conseguir el millón de dólares que este mago, que desenmascaró a Uri Geller y sus fascinantes cucharas, ofrece a aquel que le pueda demostrar sus poderes paranormales. Obviamente, no superó la pequeña prueba a la que se sometió, y se probó el fraude del caso en concreto.

De hecho, las pruebas de Randi constan de dos fases. Una primera fase donde se le ofrece al sujeto paranormal muchas facilidades, sin demasiada presión, y una segunda fase donde se somete al sujeto a un riguroso control, en un entrono muy controlado. Nadie ha logrado superar la primera fase. La verdad es que todos los escépticos nos lo pasamos teta con estas pruebas de James Randi.

Podéis encontrar el caso de la niña con superpoderes paraópticos en la página de Sin Dioses.


Fenómenos


Que curioso… una sección de fenómenos en la sección de fenómenos (será para reforzar el mensaje).

Lo que en esta sección intentan clarificar es la causa de la producción de fenómenos paranormales.

Recorre el cuerpo analizando las secreciones de diferentes glándulas y relacionándolas con algunos fenómenos curiosos.


Reencarnación


Poco nos comentan sobre la reencarnación, salvo, claro está, algunos casos anecdóticos de esos que no sirven.

Al primer párrafo lo titulan tal que:

“Forman legión los que creen en la reencarnación”


Esta simple afirmación me hizo recordar la frase de Anatole France:

“Si 50 millones de personas creen una tontería, sigue siendo una tontería"


Y otra de Galileo Galilei, con quien se suelen identificar muchos pseudocientíficos (“moderno Galileo”):
“En cuestiones de ciencia, la autoridad de mil no vale lo que el humilde
razonamiento de un sólo individuo”

Es curioso este párrafo más allá de su título, ya que en el mismo muestran varios casos de “hipnosis regresiva”, y su posterior refutación.

La “hipnosis regresiva”, para clarificar el asunto, es un fenómeno por el cual una persona hipnotizada se inventa vidas pasadas, presentes o futuras, siempre, por supuesto, que el hipnotizador así se lo exija, aunque generalmente sólo se le pregunta por vidas pasadas.
Para comprender mejor a lo que puede llegar la empanada mental, se realizó un estudio con una serie de estudiantes universitarios, en el cual, los experimentadores, les mentaban tres hechos de su niñez, dos veraces y uno falso. Tras una noche para meditar los hechos comentados, la mayoría de los estudiantes concluyó que el hecho falaz ocurrió realmente, y así lo recordaban. Moraleja: La memoria, así como los testimonios, es imperfecta y está sujeta a interpretaciones subjetivas, mentiras, y manipulaciones. (No recuerdo donde lo leí).

A cuento de la reencarnación, he leído en el blog de Lola (o Descartes) (uno por uno, uno; uno por uno, dos; uno por uno… “blog de Lola es menos extenso) una entrada, “Déficit de almas”, en la que trata el tema de la reencarnación planteando una buena pregunta, que, sin duda, es idónea para inquirir a los creyentes:

“Ahora mismo hay más personas en la Tierra que gente haya existido en toda la
historia de la humanidad, luego hay un claro déficit de almas. ¿Eso qué quiere
decir? ¿Hay gente sin alma? ¿Hay gente que comparte alma con otras personas?”


Dado que no se puede sacar de donde no hay (comprobado científicamente), y esta sección no da para más, pasaremos a la siguiente.


Levitación


También en esta sección se les va la mano demasiado en casos anecdóticos, de esos que no se pueden probar, dejando de lado explicaciones al fenómeno imaginario de la levitación (sin medios físicos, claro). En el anecdotario figuran de manera significativa las levitaciones de los santos, a las que se le proporciona una posible explicación científica sin acudir a los excesos pseudocientíficos (es decir, sin transgredir la lógica):

“los científicos no han vacilado en afirmar que, en los casos de levitación de
los que tanto se ha hablado, existía únicamente un acentuado sentimiento
religioso que hacía sentirse a los santos como si volarán, siendo realidad que
jamás abandonaron sus rodillas el suelo donde rezaban hincados.”


Que explicación tan bonita y sencilla. Me recuerda a esos momentos en los que pareces que vas a caer de la cama, pero en realidad estás en el medio, con soporte físico para evitar el deterioro de tu culo.

En el texto, relacionan la levitación con la telequinesia, que se supone, esta última, como la capacidad de mover objetos sin necesidad de ningún medio físico. Así pues, la levitación sería un acto de telequinesia aplicado sobre el propio cuerpo, produciéndose de esta manera la ansiada ascensión. La pega de esta teoría es, obviamente, que la telequinesia es otra de las masturbaciones mentales pseudocientíficas, que sucumbe sin mayores complicaciones ante cualquier tipo de análisis científico.

También nos hablan sobre estudios científicos en la URSS, durante la guerra fría, en torno a este fenómeno. Dado que la información de estas investigaciones es extremadamente pobre (sólo nos hacen mención de la existencia de esa investigación y la pobre conclusión de las mismas (no en todas)… ni siquiera dicen como eran las pruebas), no aportando ningún tipo de dato significativo, modos de investigación… lo mínimamente exigible, no se puede considerar más que algo anecdótico (la información que he encontrado en la red sobre ello así me lo indica). Aunque, bueno, esto es una tónica general en todos los textos, más significativo en este que en otros que haya leído.

El resto del texto está dedicado al anecdotario de siempre, con la llamativa historia de D. D. Home (llamativa por la gran cantidad de nombres famosos (de la ciencia y la literatura) que aparecen en el escrito).


Psicografía


La psicografía, al parecer, es un fenómeno por el cual una persona puede imprimir una imagen, cualquiera, a deseo del consumidor, concentrándose sobre la película fotográfica, convenientemente guardada en una cámara.

Al principio, haciendo un poco de historia sobre el caso, nos comentan lo siguiente:

“Algunos años después de inventarse el arte de la fotografía, un francés de
nombre Marcel Darget quiso intentar algo muy especial, seguro de que la mente
puede actuar sobre la materia, sea cual sea. Puso una mano encima de un sobre
opaco en cuyo interior había guardado una placa fotográfica virgen, y la mantuvo
una hora y media mientras observaba fijamente una botella. Al revelar la placa
resultó el perfil de la botella.”


Me hubiese gustado ver la fotografía de la botella… para comprobar la estabilidad física del objeto en cuestión.

Más tarde nos relatan la vertiginosa historia de Ted Serios, que, al parecer, además de ser un alcohólico (lo repiten varias veces), no era lo suficientemente interesante para los parapsicólogos. Me enigman una serie de líneas referentes a este hombre:

“Ted Serios, un ascensorista de Chicago, de origen griego, tenía un extraño
poder que ponía en ocasiones de manifiesto de manera grotesca. Era muy
aficionado al alcohol, de tal manera que no tardó en perder sus facultades, si
acaso no fueron una farsa.
Era hijo de unos emigrantes griegos que jamás
hizo gran cosa en la vida, algo aficionado la botella, que trabajaba como
ascensorista en Chicago. Era ya un cuarentón cuando se presentó en la redacción
de la revista Life, a donde había sido invitado por Paul Elch para exhibir sus
talentos psíquicos. Delante de testigos, se colocó frente a una cámara Polaroid
y concentró su mente en la película virgen.”


Por alguna extraña razón, el autor del texto hace especial hincapié en su origen griego, su alcoholismo, y su profesión de ascensorista. Además, parece ser que no le gustaba nada este personaje (“Era hijo de unos inmigrantes griegos que jamás hizo gran cosa en la vida”, “no tardó en perder sus facultades, si acaso no eran una farsa”…). Quién sabe las increíbles parafernalias que pululan por la prodigiosa mente de un doctor en parapsicología (supongo que será un doctor de esta especialidad iletrada quien se dedicará a escribir estos textos (aunque de todos es sabido que, a mayor posición, menor trabajo)).

Bueno, a parte de esta pequeña biografía, nos comentan que un chaval (doctor en psiquiatría) interesado en esta forma de fotografía que viola las leyes de la física que le da la gana, se interesó en Ted, y luego se desinteresó, para interesarse en otras personas, de las que luego también se desinteresó (porque murió). Pero antes de este esperado final (menos para aquellos que se crean inmortales), recibió interesantes ofertas de la NASA (tenía enchufe), para que estos fotógrafos aficionados (no les salía ni una foto bien…) mirasen a la Luna y la fotografiasen con su portentoso superpoder (la pregunta ahora es, ¿hay algún superpoder que no sea portentoso?). Estas fotos (realizadas antes del viaje del hombre a la Luna), coincidían asombrosamente con la superficie lunar (¡OHHHH¡). Desgraciadamente, no se han hallado esas fotografías.

“Se dijo el siguiente año, cuando los primeros astronautas pisaron la superficie
lunar, el 20 de julio de 1969, que el suelo era exactamente a las fotos
psíquicas obtenidas con una cámara Polaroid por los miembros de una familia que
vivía en Waterville. Mucha gente se lo creyó.”


Otra, sigue sin creérselo.

En cuanto a Ted Serios, buscando un poco por la red, se pueden obtener resultados satisfactorios sin esfuerzo (como a mí me gusta):

“¿Es Serios realmente capaz de dejar sus pensamientos impresos sobre
fotografías? La idea es tan insólita que parece necesario examinar desde el
principio la posibilidad de un astuto fraude, y los incrédulos no necesitan
profundizar demasiado para empezar a sospechar. En los primeros tiempos, Serios,
para producir sus sorprendentes imágenes, tan sólo miraba a la cámara. Sin
embargo, más tarde introdujo lo que él llamaba un «gismo», artilugio que
sostiene frente al objetivo mientras se concentra. A veces utiliza un pequeño
cilindro de plástico, uno de cuyos extremos tapa simplemente con celofán, y el
otro con un trozo de película ennegrecida, recubierta de celofán; en otras
ocasiones simplemente enrolla un trozo de papel.La finalidad del «gismo», dice
Serios, es evitar que sus dedos oscurezcan el objetivo. Sin embargo, sus
detractores consideran que tiene un propósito distinto. Argumentan que podría
muy fácilmente ocultar un «dispositivo» que contuviera un microfilm o
diapositiva, y que resulta tan sospechoso como el sombrero de un
prestidigitador.Dos periodistas, Charles Reynolds y David Eisendrath,
construyeron un pequeño dispositivo que podía camuflarse dentro de un «gismo», y obtuvieron resultados semejantes a los de Serios. Su relato, publicado en la
revista Popular Photography en octubre de 1967, proporcionó a los incrédulos la
«evidencia» que necesitaban.”


Pero, no sólo de esto se nutre la desconfianza en Theodore (demostrada abiertamente por el autor del texto), sino que, en la misma página donde encontramos tan valiosa información (que, por cierto, intentan desmentir en el párrafo siguiente), podemos hallar también la demostración del fraude de manos del “Asombroso Randi” (el prestidigitador que ofrece un millón de dólares a quien le demuestre sus poderes paranormales):

“James Randi, ilusionista profesional y desmitifcador de los hechos
paranormales, afirma que Ted Serios es un impostor, y que las llamadas
fotografías del pensamiento las hace con la ayuda del mecanismo denominado
«gismo».Un «típico truco de Serios», descrito por Randi en su libro Flimflam! -
the truth about unicorns, parapsychology and other delusions (La verdad acerca
de los unicornios, la parapsicología y otros engaños) consiste en una lente
aumentadora de poco más de un centímetro de diámetro y una distancia focal de
cerca de 4 cm, fijada en el extremo de un cilindro de unos 4 cm de longitud. En
el otro extremo del cilindro se pega un trozo cortado en forma circular de una
diapositiva de color (por ejemplo una de 35 milímetros). Para evitar que alguien
lo note, el artefacto puede envolverse en un rollo de papel.Si se sostiene el
«gismo» con el extremo de la lente contra la palma de la mano, y se coloca muy
cerca del objetivo de una cámara Polaroid enfocada a infinito y disparando el
obturador, la imagen de la diapositiva quedará impresa en la película Polaroid.
Randi explica que, después de utilizado, el «gismo» puede extraerse fácilmente y
el rollo de papel, una vez vacío, ruede mostrarse para que lo examinen
libremente.Es posible tomar fotografías de este modo a pesar de que generalmente
resultan de poca calidad, justo igual que las «tomadas» por Serios. Sin embargo
el mostrar cómo lograr las imágenes es muy distinto de utilizar un mecanismo
óptico de este tipo cientos de veces sin ser descubierto. Y ni Randi ni ningún
otro de los censores de Ted Serios lo han hecho."


Aún no llego a comprender que quiere decir con la última frase.

Bueno, siguiendo con el ineludible texto del CEPE, y sin dejar del todo de lado a Teddy, nos comentan que tanto científicos Japoneses como Soviéticos estudiaron en su día casos parecidos a los de Ted.

Conclusiones variadas se obtuvieron:

“Científicos soviéticos dirigidos por G. P Krokhalev estuvieron intentando
demostrar, en el curso de diez años, que las alucinaciones no son ilusiones,
sino que son alzadas al espacio por la mente, en forma de radiaciones. Quisieron
fotografiar las alucinaciones capturando en una película virgen de radiaciones.
Es el principio de la fotografía psíquica.
El soviético V. Skurltov opinaba
que la alucinación se forma en la retina, como si fuera una representación
fotográfica, y podría reproducirse iluminando los ojos y reflejando los rayos en
una pantalla. Krokhalev trató de obtener fotografías de las alucinaciones, pero
fracasó. Tomó algunas precauciones, como era proteger los ojos con goggles, y
obtuvo algo más positivo. Falta aún un largo camino por recorrer en este
terreno, pero los científicos rusos se internaron ya en él.”


Espero que tengan éxito.

Una vez dicho esto, analicemos lo que estos científicos proponen. Generalmente, los espejismos son debidos a especiales condiciones ambientales. Por ejemplo, cuando miramos al mar, parece que este desaparece en un punto. Sin embargo, obviamente, no es así.

Las imágenes se producen debido a las reflexiones y refracciones de los rayos de luz sobre los objetos físicos. De estas reflexiones y refracciones, depende, por ejemplo, el color de los objetos. Esto es, se aprecian diferentes tonos sobre un mismo objeto simple y llanamente variando la luz (ATENCIÓN, INTERACTIVO, PRUÉBALO EN TU CASA).

Con estas premisas, si no existe un objeto físico sobre el cual los rayos lumínicos puedan rebotar o ser absorbidos, no se puede ver el objeto. Así de simple. Aunque tu retina sea excepcional, si no le llega luz, no le llegan imágenes.

Un dato interesante, a cuento de la variación de la cantidad de luz, es el por qué en la oscuridad todos los gatos son pardos.

“¿POR QUE EN LA OSCURIDAD TODOS LOS GATOS SON PARDOS?
Un físico diría que "en la oscuridad todos los gatos son negros", puesto que cuando no hay luz no se ve ningún objeto. Pero el refrán no se refiere a la oscuridad absoluta, sino a la ordinaria, es decir, a una iluminación débil. El refrán dice exactamente que "de noche todos los gatos son pardos". El sentido inicial y directo de este refrán es que, cuando hay poca luz, el ojo humano deja de distinguir los colores y todas las cosas parecen pardas. ¿Es verdad esto? ¿Es posible que tanto una bandera roja como las hojas verdes de los árboles parezcan pardas? Esto es fácil de comprobar. Todo el que haya intentado distinguir el color de los objetos
en la semioscuridad se habrá dado cuenta de que las diferencias de colores desaparecen y todas las cosas parecen más o menos grises-oscuras; lo mismo un cobertor rojo, que el papel azulado de la pared o que las flores violetas y las hojas verdes. "Los rayos solares - leemos en "La Carta" de Chéjov - no penetraban a través de las cortinas, la habitación estaba oscura hasta tal punto que todas las rosas del ramo grande parecían del mismo color". Los experimentos físicos exactos confirman totalmente esta observación. Si una superficie pintada se ilumina
con una luz blanca débil (o una superficie blanca se ilumina con luz color) y se hace que la intensidad de ésta vaya aumentando paulatinamente, el ojo percibirá al principio un color gris sin ninguna tonalidad. Cuando la luz aumente hasta un grado determinado el ojo comenzará a notar que la superficie tiene color. Este grado de iluminación se llama "umbral inferior de percepción de los colores". De
esta forma, el sentido literal y exacto del refrán (que existe en muchos idiomas) es el de que por debajo del umbral inferior de percepción de los colores todos los objetos parecen pardos. Se ha descubierto que también existe un umbral superior de percepción de los colores. Cuando la iluminación es extraordinariamente brillante el ojo humano vuelve a ser incapaz de distinguir los matices de los
colores; entonces todas las superficies de color parecen blancas.”

Esto es todo por ahora. Supongo que no me llevará demasiado tiempo el siguiente texto del CEPE.

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