¡Probamos la existencia del Hombre-pez!

De nuevo me encuentro en un bar, ahogando mis penas en alcohol. Otro anodino día de mi anodina existencia, una existencia sin sentido y dolorosa. Le doy una intensa calada a mi cigarrillo, mientras mis ojos, tristes y cansados, se retrotraen a tiempos mejores, tiempos donde todo iba bien, donde todo era perfecto, donde aun tenía esperanzas y sueños. Pero mi pasado, por bello e idílico que sea, no oculta la mediocridad de mi presente, que me trae con celeridad de nuevo a la realidad. El camarero limpia las copas. La rubia de dos butacas a mi izquierda no deja de observarme con cara lasciva y mirada libidinosa. Una pareja mantiene una intrascendente discusión tras de mí. Y entonces, una canción triste suena, inundando el ambiente. Ignoro todo lo que me rodea menos esa música que sirve de fondo a mis pensamientos, mientras fluyen libres por mi apatía y deshinibidos por el alcohol. Acerco otra copa a mi boca, observando una incandescente llama que parece bailar al son de la melodía sobre su altar de cera.

Salgo de aquel antro, demasiado borracho para encontrar mi porsche en el aparcamiento, pero lo suficientemente lúcido como para dirigirme hacia mi austero chalet a pie de playa. Me detengo en un semáforo a esperar a que me ceda el paso, ignorando que a esas horas ningún coche circula por allí. Entonces, extraigo de mi gabardina un paquete de cigarrillos y me coloco uno en la boca. Enciendo mi fiel mechero de plata, evocador de mil y un recuerdos felices y pasados, acercándolo al pitillo, que baila libre y despreocupado. Alzo la cabeza para encontrarme las estrellas, pero la noche está turbia. Por fin logro cruzar y sigo mi camino. Me adentro por lugares apartados y oscuros y, en un callejón, mi máquina dice "basta". Apoyo mi mano contra la pared, inco mis rodillas en el suelo, y, finalmente, me desplomo, rendido, en el helado suelo de aquella noche de Invierno.

Horas después me despierto sobre el sudor frío de mis pesadillas. Mis ojos aún no se han acomodado, cuando frente a mí, en el suelo, veo un gran sobre marrón lacrado. Miro a lo alto buscando una figura, y la encuentro. La luz de la mañana me ciega, pero logro reconocer su faz seria y adusta, su piel tallada bajo el sol de mil y una exitosas investigaciones, y su inconfundible e inseparable chaleco multibolsillos. Era "él", sin duda.

Ya en mi hogar, una ducha rápida me reconforta. Desde la puerta del baño, aún con unas gotas de agua recorriendo mis músculos, puedo observar aquel sobre. No puedo explicar las sensaciones que recorren mi cuerpo. ¿Qué será? Viniendo de él, seguro que me sorprende.

Sentado en mi caro sofá del salón de mi chalet, cojo aquel sobre lacrado, y lo miro, como si intentase ver su interior sin abrirlo, leerlo sin que nadie se enterase, evitar que el dechado de verdades irrefutables que allí se encuentra quede intacto e incorruptible. Una gota de sudor rodea mi frente. No lo pienso más y retiro el lacre.

Apoyo mis manos sobre la mesa de ébano. Unas gotas se deslizan desde mí hasta ella, y mis ojos se mueven, nerviosos, nublando por momentos mi visión. Era imposible. Era increíble. Pero era verdad. Aquellos documentos, sellados por el ejército y firmados por altos cargos del Gobierno no dejaban lugar a dudas.

Un poco de historia

En 1674, Francisco de la Vega, un cántabro afincado en Bilbao, desaparece tras ir a nadar a un río con unos amigos la víspera del día de San Juan. Cinco años más tarde, un ser acuático antropomorfo es visto, durante varios días, por pescadores que faenaban en la bahía de Cádiz, hasta que por fin logran atraparlo con un cebo. El ser, que tenía el aspecto de un joven normal, salvo por las escamas ubicadas entre la garganta y el estómago, sólo atinó a pronunciar una palabra en los interrogatorios: Liérganes. Un fraile acompañó al muchacho hasta su pueblo, comprobando que Francisco de la Vega y él eran la misma persona.

Ya en nuestros días, los intentos por demostrar la existencia y rareza de Francisco de la Vega, el Hombre-pez de Liérganes, han sido denostados por malvados y onanistas escépticos, desinformadores e intoxicadores profesionales a sueldo de los servicios de inteligencia, el ejército y el Gobierno, mediante argumentaciones inverosímiles.

Historia ocultada

Lo que no cuentan los relatos, es que Francisco de la Vega deshovó en aquel río bilbaíno. Nadie creía a los pescadores que afirmaban avistar "un pez con el tamaño y la forma semejante a la de un hombre", alegando que "de Bilbao tenía que ser, pues".

Los descendientes del Hombre-pez lograron sobrevivir hasta bien entrado el siglo XX. El 17 de Noviembre de 1960, fueron capturados y trasladados en secreto a un laboratorio militar en Bayona, donde se les sometió a incontables vejaciones en "favor de la Ciencia". Sólo dos lograron sobrevivir a aquella traumática experiencia. Ambos fueron abandonados, moribundos, desapareciendo, hasta la fecha, cualquier rastro sobre su paradero.

Los documentos secretos

Incontables papeles llenos de jerga burocrática, que no puedo enseñar por mi seguridad y la de mi confidente, se amontonan, junto con un par de pruebas irrefutables.

Muestras

Un pequeño tubo guarda en su interior muestras de los descendientes del Hombre-pez, obtenidas en el laboratorio militar de Bayona, supongo que entre llantos doloridos de sus legítimos dueños. Aún puedo sentir ese sufrimiento, como si permaneciese remanente en estos restos. Mi larga lista de contactos me proporciona un lugar seguro y de confianza donde analizarlas, alejado de las sucias y ensangrentadas manos del "poder en la sombra". No tengo más que llamar, discretamente, para no levantar las sospechas de quienes escuchan a través de la línea pinchada de mi teléfono.

- "Telepizza, le atiende Juan Franciso Romero, ¿en qué puedo servirle?"
- "Buenas, querría el 'especial de la casa'". - Digo mientras me guiño a mí mismo.
- "Ah, eres tú, Manuel. Lo siento tío, pero mi difunto gato me rompió el Quimicefa mientras curioseaba".
- "Ahm, vaya, ¿y cuándo podrás solucionar el problema?"
- "Ufff, no sé, macho. Mi madre está que trina con lo del gato y no creo que sea buena idea aparecer por ahí con otro Quimicefa".
- "Así que va para largo".
- "Ya te digo".
- "Bueno, pues ponme una de jamón york y queso".


La "casualidad" parece querer impedirme hallar la respuesta a tan desconcertante enigma. Pero no me voy a rendir aquí. No habiendo llegado a este punto.

Un papel cae al suelo mientras me acomodo la gabardina para volver al bar. Me agacho y lo recojo. Mi cara esboza una sonrrisa socarrona. Nada es casual. En el papel está escrito el número de teléfono que "aquel hombre" me proporcionó en su momento, y que ya me sacó de algún apurillo en el pasado. Sin más dilación, me pongo en contacto con aquellos laboratorios, y envío la prueba para que sea analizada.


Ya ha pasado una semana desde que envié la muestra. Una llamada telefónica resolverá el misterio sobre los restos misteriosos.

- "¿Diga?"
- "Soy 'Benny Man'. ¿Tienen ya los resultados?"
- "Oh, sí. Nos llevó cinco minutos identificarlo".
- "Bueno, y, entonces, ¿de qué se trata?"
- "Son, sin duda, restos de trucha de río".
- "Vaya, así que queda confirmado que son los restos de un pez, y que es de río ¿no?"
- "Emmm... sí, así es... la cabeza y las espinas no dejan lugar a dudas. Por cierto, el cheque que nos pasó no tiene fond... pipipipi".

Como sospechaba, los restos coinciden con los del Hombre-pez, que han sido confundidos con los de una trucha. Lo importante es la confirmación de que esos restos pertenecen a algún pez de río.

Comparativa

Uno de los archivos determinantes de la investigación. Se trata de una comparativa entre una foto del Hombre-pez de Liérganes original, obtenida mediante el Cronovisor, antes de su desaparición en Bilbao, y un dibujo a mano alzada que un testigo realizó en 1679.



Fotografía realizada con el Cronovisor 2.0 a 3 Mpx

A primera vista, la coincidencia entre la foto y el dibujo, en sus rasgos más determinantes, parece clara. Pero no hay que pecar de ingenuidad. Gracias a mi docto uso de las telecomunicaciones, he contactado con un profesional de la informática que se dice "experto en faciales". No sé por qué, pero su apodo, "Mr25cm", me inspira confianza... suena como muy técnico. Ambos compartimos el amor por la cerveza. Mi apodo, "UnaNegra", con claros tintes etílicos, fue lo que le impulsó a conversar conmigo. Para el análisis de semejanzas, se utiliza el mismo software de la policía científica que tan buen resultados dió en su momento en Bélmez. Según el informe del experto:

El estudio exhaustivo de ésta toma con software policial de comparación de rasgos faciales en "modo forzado", nos demuestra que estamos- a un 99 % de posibilidades de admitir- que el dibujo se corresponde con la foto.

Otra prueba irrefutable perfectamente comprobada.

Reacciones escépticas

Sé que muchos de esos ARPíos, reprimidos sexualmente y simpatizantes de la ultraderecha religiosa de nuestro país, negarán la validez de estas pruebas, en base a mil y una excusas de forma y de fondo. Esta investigación que se ha llevado a cabo con el mayor rigor y escepticismo posible. La contundencia de los hechos no se puede disimular.

Pronto veremos como se excusan, negando la mayor, diciendo "donde dije digo digo diego", intentando mantener su prestigio y su tren de vida, que pasa por horas y horas de repetición dogmática de sus ideales irracionales mientras navegan por Playboy.com. Veremos como, al igual que ahora está sucediendo con las informaciones veraces, objetivas y nada manipuladas que ofreció el excelente periodista, investigador y persona Bruno Cardeñosa, al que se está demonizando para ocultar la incompetencia de estos falsos escépticos, los ARPíos intentarán impugnar todo lo que puedan. Poner trabas y engorronar una, y perdón por la falta de modestia, más que sobresaliente investigación. El firmante anónimo de este escrito será acusado mil y una veces, en un afán por ocultar, con falacias, su falta de argumentación. Dirán que, además de del SEIP, soy gay, satanista, del opus dei, estafador de ongs, espía, traficante, pedófilo, grabador de snuff movies, Antonio Salas, el Lobo, magufo, escéptico... jejejeje. Artimañanas de cara a la galería o, como ellos dicen, 'simples adjetivos calificativos'.

Harán comparaciones de la foto aquí expuesta y dirán que está manipulada, o que no se puede determinar ninguna correspondencia entre ambas dado que una es un dibujo y la otra una fotografía. Dirán que el programa de la policía científica ha sido aplicado de manera incorrecta y que la correspondencia entre ambas caras es puramente subjetiva. Incluso afirmarán que el análisis de los restos no es una prueba válida dado que no demuestra su pertenencia al Hombre-pez. Y muchas más cosas. Pura basura pseudoescéptica, promovida por el odio y la envidia que sienten ante los investigadores de estos fenómenos ignorados por la población y ocultados por el "poder en la sombra".

Conclusión

A la vista de las pruebas, claras, precisas, y de acuerdo a las informaciones, veraces y contrastables, sólo podemos determinar que el Hombre-pez realmente existió y que la Ciencia y los escépticos son muuu malos.

13 Responses to “¡Probamos la existencia del Hombre-pez!”

  1. # Blogger razonesparadudar

    Gran texto, realmente estremecedor, se te echaba de menos.  

  2. # Blogger ifrit

    Echaos unas risas en Mi perro se llamaba Indiana Aventuras y desventuras de dos biotecnólogos en Indianápolis.

    Perdón por el spam :D  

  3. # Anonymous Gerardo

    Tengo otra objeción escéptica. Creo que el fulano de la foto es Marichalar.

    Saludos,  

  4. # Anonymous Cherif

    Jajajaja, muy buen artículo, hacía tiempo que no sabíamos nada de ti, pero has vuelto con muy buen material, sí señor :)  

  5. # Blogger Gorgias

    ¡Qué bueno lo de "Cronovisor 2.0 a 3 Mpx" XD !  

  6. # Anonymous Anónimo

    No sólo es divertido, sino que además es muy recomendable. Cualquier consumidor de literatura magufa podrá reconocer el estilo y apreciarlo. Y si no me equivoco, de no ser por el contexto serían capaces hasta de tragárselo sin pelar. Bien pensado, alguno puede que se lo trague a pesar del contexto.

    En fin... cosas veredes.

    Poquetacosa.  

  7. # Blogger Señor Cara de Póker

    Me alegra que os guste el texto.
    Gerardo, pues a mí se me parece más a J. J. Benítez.
    Poquetacosa, no sé... hay algunos que si no avisas de que es un texto paródico... Bueno, y aún avisándolo. Cuánta gente habrá convencida de que la llegada del hombre a la Luna fue un montaje realizado por Stanley Kubrick porque lo vió en un documental :D  

  8. # Blogger Manolo "elmas"

    Cojonudo, macho, como siempre. Tus andanadas en Teleplastic hacían esperar una reentré potente, como asi ha sido. Por cierto, la foto es del joven Lovecraft, no de Marichalar :))))  

  9. # Anonymous EHP

    Hola a todos,

    Se acaba de rescatar la leyenda cántabra, en cómic, por si quereis saber más:
    http://www.elhombrepez.net/tienda/index.html

    Saludos desde el fondo del abismo...
    El Hombre Pez.  

  10. # Anonymous MAURICIUS SILVIAUS

    LA VERDAD QUE ES ALGO FUERA DE SERIE COMO TRABAJO LITERARIO Y NARRATIVO.ERES UN GENIO COMO SIEMPRE .  

  11. # Anonymous MAURICIOUS SILVIOAUS

    LA VERDAD TE HAZ MANDADO JODIDO TRABAJO LITERARIO, COMO SIEMPRE  

  12. # Blogger Unknown

    Pobre Lovecraft, ahora es un hombre pez :v  

  13. # Anonymous Anónimo

    ESE SUJETO DE LA FOTO ES HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT ES UN ESCRITOR DE CIENCIA FICCION NO SE DE DONDE SACAN SU INFORMACION CHEQUEN BIEN ANTES DE ESCRIBIR ALGO.  

Publicar un comentario



© 2006 Master Of Puppets | Blogger Templates by GeckoandFly.
No part of the content or the blog may be reproduced without prior written permission.
Learn how to make money online | First Aid and Health Information at Medical Health